jueves, 1 de abril de 2010

Comentarios de un martes noche cenando.

Si es que esto de ser todas trabajadoras y estudiantes a la vez, no es buena vida.
No hay manera de vernos todas ni a la de tres. Nuestro comentario típico ya es ese de "ponte una rosa en la americana para que pueda reconocerte".
Hemos llegado a la conclusión de que estamos más liadas que los políticos, así que a una de nosotras se le ocurrió en nuestros numerosos mails para intentar quedar, llamarnos "ministras", lo cual queda de lo más bonito y original, y además somos tan variadas que nos da para montón de carteras: que si la de sanidad (la susodicha iniciadora de la denominación), la de cultura (cómo no, nuestra cherry), la de tecnología, la de teleco; la de educación aquí la redactora, la de asuntos exteriores la que tenemos ahora mismo dando clases y viajando de un lado a otro dentro de USA... y así todas.
Lo bueno es que una noche, por fin, reunimos a todas las carteras que se encontraban en la comunidad autónoma, para irnos a tomar algo y de cenita un martes noche, "Because we worth it!" Era el único día que podíamos juntarnos todas.
Y claro, cansadas, poniéndonos al corriente de todo lo que nos comemos en nuestros respectivos curros (nos ponemos al corriente pero, obviamente, ya de paso nos desahogamos) , de los tiros que tiran los jefes a las que somos jovencitas, y de lo mucho que nos echamos de menos las unas a las otras, acaban saliendo estas joyas de vocablos y expresiones (no olvidemos que acabamos cenando en un asturiano y la sidrina estuvo bastante cerca):
"yo ya me estoy pensando lo de hacer huelga de dedos caídos"(por supuesto la que hablaba se pega delante del ordenador todo el día); "Voy como geisha por arrozal"; "Estoy pensando en contratar a un grupo de rumanos..."; "¿Quién ha dicho que el trabajo de profe es poco arriesgado? ¡Qué se lo digan a mi esguince!"... otras se pensaban quejar de lumbago para no trabajar más, o como idea para no coger posibles sustituciones futuras... y demás joyas preciosas que salieron de nuestras bocas.
Todo esto rehogado por posters en las paredes del señor Willy DeVille y escuchando un poquito de Portishead.





Ciertamente podríamos ser unas buenísimas ministras por la cabeza que tenemos, las energías, el buen saber estar y la super cultura que derrochamos (yo me uno también, jeje! que con lo que llevo estudiado estos días de vacaciones de semana santa me lo tengo que seguir creyendo un poco para no perder las energías, jiji!)
Y si hace falta seguiremos quedando aunque sea en martes, porque sinceramente, We worth it!



(¡Vaya mezcla de música, no!! jeje! Esta música es la que estuvimos escuchando y la que se me pasó por la cabeza durante la noche. Veis lo que digo sobre lo distintas que somos y la cultura que tenemos! Seguro que se nota que quiero mucho a mis niñas...)

1 comentario:

sonia dijo...

La frase de "voy como geisha por arrozal" me ha encantado, es genial!!!

Espero que sigáis disfrutando de esas cenas aunque se den tan de vez en cuando!