Esta es la casa. Bueno en realidad la parte de color marrón oscuro, más de madera, no la de piedra. La casa entera está como dividida en cuatro y cada una está decorada con un motivo distinto. La nuestra se llama "Casa La Mina" y era super bonita, sin contar con los alrededores:




Ya después de haber descansado y de haber dado vueltas por Piedras Blancas intentando encontrar una oficina de turismo abierta (misión imposible) donde buscar ideas y un mapa decente, nos fuimos a Cudillero, un pueblecito encantador, donde comímos de maravilla por muy poco dinero.






Y después de la comilona, las caminatas y las cuestas de impresión, volvímos a Naveces a la casita y nos dedicamos a descansar y preparar la cena de Nochevieja. Los chicos trabajaron mucho y todo quedó riquísimo. Pero claro, luego el nivel de cansancio, de vinitos y demás causó lo que causó:




El día 1, después del concierto de año nuevo, nos fuimos a dar un paseo por la playa. ¡Una gozada! mereció la pena comer tan tarde... aunque luego Gijón se quedó sin tiempo suficiente como para verlo bien.








Las de Gijón se ven un poco mal, pero al ser de noche y a la vez haber luz, mi cámara se vuelve un poco loca y tonta... diría que las voy a arreglar, pero llevo tanto sin tener tiempo para ello que decirlo ahora es prácticamente mentir... ¡Ójala pudiera!



El útlimo día fuimos a dar un paseo por Ribadesella, pero mi cámara de fotos me jugó otra mala pasada con las pilas. Tengo muy pocas y esto se está haciendo largísimo, así que me las guardo. Es muy bonito también, costero total. Lo malo fue, que la buena suerte que tuvimos con el tiempo el resto de los días, ya duraba mucho y en Ribadesella estuvo gris y algo lluvioso a ratinos.
En cualquier caso, ha sido un viaje genial y de lo más relajante. ¡Repetiré!
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