No me he convertido en alguien fácil de tratar. O al menos no me siento así.
No creo que ahora haga más fácil el conocerme.
Me canso antes. Conozco a la gente antes. Ya no hago esfuerzos tontos como antes. Ahora existe en mi vocabulario esa frase que dice "¿Y AHORA PARA QUÉ?".
Lo que pasa es que si me piden ayuda, ayudo. No se darme media vuelta y pasar de todo. Tengo que contestar y dar algún tipo de consejo. Sólo que antes, si la conversación duraba una hora no pasaba nada... ahora siempre espero que al decir una frase esa persona me entienda y no haga falta más.
Y encima vivo con ellas, o ¿Qué pasa? ¿Que sólo yo hago el esfuerzo?
No hay forma. Acabo haciendo de psicólogo. Y yo, ENCORE, les parezco la más feliz del mundo, yo no tengo problemas, ¡no!! ¿con lo bien que razono los suyos como voy a tener yo algunos propios? ¡y que casi me digan esto a la cara...!
El problema de todas formas es sólo con aquellas personas con las que considero que no tendría que gastar tanta saliva porque las considero adultas... o que debieran serlo.
De todas formas el mayor problema es que siempre me muevo por instinto y si mi instinto me dice que esa persona es así... pocas veces me equivoco...
¿Soy yo la psicóloga y tu la profe de inglés? Está claro que sí. Al menos cuando me lo dijiste no me sonó ni extraño, ni disparatado en absoluto.
Y en cuanto a tí... creo que si algún día te dije eso es porque lo había pensado para mi hacía poco... quizá me conozco mejor de lo que pensaba... "no estoy para aguantar los royos de los demás, en este momento de mi vida sólo quiero que aguanten los mios" o al menos quiero poder elegir a quien se los aguanto y a quien no. l'autre? Ça m'est égal!! Je ne veux pas penser, lessez-moi! quittez-moi! s'il vous plaît! Je suis le contraire à Piaf, mais ça ne me quitte pas le sommeil. Pas aujourd'hui.
1 comentario:
uyy que miedito...
Publicar un comentario